carta de amor

“Lunes con mucho calor, cuando me levanté por la mañana no sospechaba que iba a ser un día tan especial. Después del trabajo, del tráfico y del calor.. llegar a casa.El viernes había quedado con la peluquera en ir el lunes para que me tiñeran, y aunque era a las cinco, una hora muy tempranera, me permitiría tener la tarde después para hacer cualquier cosa. Subo al dormitorio y descarto ir a la pelu con el vestido con el que he ido a trabajar, blanco, cortito y fresquito, por el tema del tinte, y de ir más cómoda, pienso en ponerme unos leggins, cualquier blusa ancha, y las sandalias bajas, para andurrear.  Cojo mi coche pequeño, ya que el grande está en el taller, aunque tendré que ponerle gasolina. Uhmm, si, me pararé en la gasolinera, que me he propuesto aprender a ponerle gasolina yo solita, “ser independiente para echar gasolina”. Ya he aprendido que no tengo que acercar el coche a la manguera, que la manguera, si tiras de ella, da de si.  Y lo del gatillo del dispensador lo tenia controlado, pero.. a la hora de echarle, se me atascaba, con delicadeza lo fui llenando, pero se volvía a atascar. Me daba vergüenza decirle nada al chico, por lo que a la cuarta vez que se atascó, lo dí por zanjado.. uhmm cuando subí al coche y vi que quedaba todavía un cuarto de depósito.. pensé.. “soy una Mrs. Bean”.

En fin, sabiendo que iba justa para aparcar y llegar a las cinco, rezaba para tener suerte y encontrar cerca un sitio. Mientras estaba conduciendo, escuché el móvil. Maldije tener el coche pequeño, pues no tiene bluthout.. pensé.. es la peluquera para decirme que se atrasa o algo. Bueno, sigo buscando aparcamiento, doy la vuelta a la plaza , y vuelvo a escuchar el móvil..  aparco el coche  y cojo el móvil. Wow.. es una llamada que no esperaba.. Alex, como lo tengo memorizado. Lo llamo y estoy .. contenta. De estas cosas que te alegran porque si. Me comenta mi error al traducir.. quería decir besar, y he escrito algo más.. intenso. uff.  Eso de que haga de profe me gusta. Me dice que hasta las ocho está disponible.. y yo hago cuentas, tengo que encontrar aparcamiento, peluquería, y después.. no sé, si, puedo. Le pregunto donde quedamos para organizarme. Mi cabeza va como las motos. Tengo ganas de verlo. Muchas. Me miro en el espejo del coche y digo.. dios..  cara pálida, sin maquillar,  la ropa, casi como si fuese en chandal..  uhm. Me apetece. Quiero. Lo necesito. Quiero que me muestre su castillo. Es algo que deseaba.. que me enseñara su proyecto. De hecho.. lo soñé este fin de semana.. de esos sueños que son deseos.. y en ese deseo estaba él. Ahora sonrío.. mi sueño se cumple.

Ando un par de metros y vuelve a sonar el móvil, con rapidez, echo el coche a un lado y lo cojo.. y es otra vez Alex.. que quiere jugar. Sonrío..  no sé que piensa él, pero yo quiero estar con él.

Estoy en la peluquería, pero mi mente está ya en otro sitio. Intento sosegarme.. control.. control.  Cuando salgo, toda nerviosa le llamo y .. como estoy tan cuajada, me pregunto a donde llegar a su castillo.. hace siglos que no voy. Él atento me indica donde puedo aparcar… yo.. como soy tan “lista”, me despisto .. ayssss.

Camino buscando el como recortar para llegar a la plaza, donde está el castillo, pensando que .. me siento torpe, no voy guapa.. y sin embargo, voy llena de ilusión. Porque.. me importa Alex, como persona, por encima de que me guste como hombre, lleno de energía, decisión, determinación.. todo lo que yo no soy. Le admiro.  Pero quiero verle, ver que está bien de su accidente, verlo, escucharlo.. sentirlo. Quizá me bese.. ufff, como voy hoy .. jejeje, creo que igual, no desea hacerlo.. sin embargo, quiero verlo, aunque hoy yo esté hecha un desastre.

Por fin llego a la plaza, lo llamo,y me dice que en diez minutos  está allí.  Voy mirando las casas.. y leo las inscripciones alrededor para entretenerme. Historias.. quien habrá habitado ese castillo, cuantas vidas, cuantas historias.  Uhm, por donde vendrá..  estoy . .nerviosa. La boca seca.. signo de que mi corazón late rápido. Qué fácilmente ha puesto en mi día una ilusión.

Veo el morro de su coche. Es él. Respiración profunda. No sé qué hacer.. si entrar, si quedarme, bueno, observaré y lo que él me indique.  Sale, y me da dos besos..  lo veo más guapo. Creo que el cabello mas largo le sienta bien.  Me hace pasar. Estoy nerviosa y contenta. Observo el castillo.. es mucho más por dentro que por fuera. El patio interior con claraboya arriba, es la típica casa señorial andaluza, con fuente en el centro.  Me explica como va a ir la claraboya, me enseña en su móvil la foto de una habitación, que es preciosa, el dibujo en forma de estrella, y la balconada que va a hacer en la galería superior. Está emocionado con su proyecto, y no para de enseñarme fotos con planos y me va explicando sobre la marcha como va a quedar.

Es magnífico..  observo los macetones de pilistras que pienso que estarían en el patio, como después me diría . Subimos a la planta superior, y .. me encanta. Se respira tranquilidad en medio de la ciudad. Y luz.  Me comenta la repartición de las habitaciones.. como van a ir dispuestos. Observo ya el suelo hidraúlico, y los muebles tallados, son impresionantes.

Estoy boquiabierta.  El castillo y él. Me gusta que sea caballeroso.. no, no estoy acostumbrada.  Me enseña lo que son los apartamentos,  y al llegar a la última habitación, hace el comentario de “lo que os gusta a las mujeres”. Después recapacita, y me hace gracia, jejeje, como ha podido saber que mentalmente yo estaba diciendo.. todas no somos iguales. Lo besaría sin más.. pero..  no sé si a él le gustaría.

Bajamos al sótano, donde hay una fresquera, y una bodega. Cuando bajo a la fresquera me dice que estaría bien una habitación roja, mención directa a 50 sombras,  sonrío y lo miro retándolo. Me gusta escucharlo con su acento francés, y esa dificultad que tiene a la hora de hablar castellano.

Me dice de tomarnos algo..  le comento que si.. si.. si quiero. Y andamos.. caminamos, seguimos hablando. Tomamos algo fresquito, y . lo observo. Sus ojos a través de las gafas. Me gustan. Le sienta bien el verde clarito. No quiero mirar la hora.. solo quiero retener mas tiempo su compañía. Nos acercamos a la cochera, y no sé que hacer, si entrar, si irme.. si.. soy muy pava, muy indecisa, observo, le observo, y espero.

Termino hablando quejándome del trabajo..  no.. no quería que fuese el final de la conversación. Querría haberle dicho.. que estoy bien con él. querría.. querría.  Se despide, y cuando me da dos besos de despedida, se queda mirándome.. quizá espera algún paso por mi parte.. pero estoy tan nerviosa que estoy paralizada.

Su nombre en sus labios suena bien, y su sonrisa también.

No sé cual será el siguiente capítulo.”

P.D. Quizá las mejores historias de amor sean las soñadas.

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2 respuestas a “carta de amor

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